Recopilación de textos narrativos y poesías personales, disfrutad su lectura igual que disfruto yo llevando mis dedos desde su inicio hasta su punto y final.

miércoles, 27 de enero de 2016

De rretirme

Aunque te acerques a mí con las manos heladas y confieses:
"Estoy helada, tengo el frío en el cuerpo", mi piel no entiende,
mi piel se acerca la tuya y se fusiona, como un helado de ganas,
de ganas de ti y se derrite por toda tu mano, por todas tus mangas.
Aún no has hablado, pero tu simple susurro evapora este mar sin calma,
me haces bruma intangible que se desborda por toda la cama.
Y es cuando besas, que me sublimas con poderosa alquimia , 
dejas mi piel a merced de estados y reacciones que son la envidia
de cualquier reacción exotérmica, de cualquier idea esotérica...

Tu me derrites como no hay ciencia ni fe que lo describa... Esa es la magia eterna, la que emerge de dos para ser uno..

martes, 26 de enero de 2016

De licadamente

Delicadamente acaricia su torso, solo con su afilada y dispuesta punta, solo con ondulantes movimientos que van dejando una huella irrepetible en su delgada tez; a veces da un salto en su recorrido, se detiene sin avisar, recorre con la mirada el sendero escrito y sonríe satisfecho, más aún pues sabe lo que está por llegar, lo que aún resta por descolgarse entre vaivenes, así que prosigue su andanza, continúa deslizándose, agotándose poco a poco en esa vereda clara donde deja sus migas de pan para que otros encuentren el camino a su propio cielo.

 Así es como escribe, así es como la pasión entre el lápiz y un trozo de papel evocan la magia que nos viene de dentro y que solo el arte es capaz de plasmar ahí fuera... Así es como se siente cuando no son solo palabras lo que escribes, sino éxtasis.

Por eso jamás dejaría de escribir...
 

sábado, 23 de enero de 2016

De dicarnos un poco de tiempo

Tal vez, si dedicásemos algo más de tiempo a nosotros mismos, a comprendernos, descubriríamos que nuestro propio cuerpo tiene la capacidad de segregar todas las hormonas y neurotransmisores necesarios para hacernos sentir una felicidad extrema, para mantener la atención a lo que debemos, para sentir placer, y experimentar intensamente cualquiera de esas emociones que nos son tan humanamente propias, amén de ser capaces de reparar estados emocionales como la depresión y la ansiedad, dos de los grandes males de nuestro tiempo.

 Somos como un gran laboratorio de química, posees los ingredientes y las herramientas, conoce cómo funciona y podrás adaptarlo a las diferentes situaciones en las que puedas encontrarte. A menudo tratamos de compensar, equilibrar o reparar déficits o excesos por medio de agentes externos sin ni siquiera haber intentado primero buscar la respuesta dentro de nosotros mismos. ¿Tanto nos asusta abrir esa puerta y descubrir qué tenemos dentro?.

Atentamente: un joven segregando serotonina desde la mañana. Un abrazo.

martes, 19 de enero de 2016

De camino al cielo.


Cada vez que veías que yo iba a buscar un lápiz y algo de papel me sonreías, una parte de ti se alegraba de verme hacer lo que me gustaba, me animabas a lograrlo al tiempo que algo en tu interior se lamentaba silenciosamente... Una voz que brotaba de dentro y te decía:
-Volverá a perderse en su mundo hasta que logre colocar un punto y final que lo traiga de vuelta.

Te oía, como se oye al alma inquieta repiqueteando en las paredes de su cuerpo; te oía mas allá de la sonrisa sincera y de las palabras de ánimo, porque de eso se trataba, de llegar más allá de las palabras, de colarse más allá de las sonrisas o las lágrimas... Ese era el arte que buscaba, acercarme con un lápiz y montones de papel a lo que tu lograbas con una simple mirada: Acariciar el alma.

Cada vez que me perdía, cada hora gastada entre el grafito y las teclas, tu sentías que me alejaba de ti, de tu piel y de tus besos. A menudo te acercabas a mirar por encima del hombro, buscando una pista que confirmara que hablaba de ti en aquellos versos, buscando una explicación para aquellas ausencias inesperadas; y a menudo solo encontrabas a un hombre atorado en algún lugar de su mente.

Te veía, y tu creías que no, pero te veía, volando a mi alrededor creyendo que las palabras eran mi sol y tu tan sólo un cometa a punto de desintegrarse en mi cabeza. ¿Cómo no iba a mirar? si eras la musa por la que mis palabras brotaban, si tu ser no era otra cosa que la perfección a la que trataba de acercarme infructuosamente en mis estrofas. Esa era la razón por la que me alejaba, para acercarme un poco más a ti como un pedazo de carbón que contempla y quiere retratar el diamante con el que convive.

Volveré a perderme en mi mundo, amor, volveré y no mientras me queden dedos en las manos, sino mientras me quede un corazón en el pecho. Porque siempre hablan de ti mis palabras, de un modo u otro siempre estás en ellas, pues tu, amor, estás en cada uno de mis sentimientos, en cada uno de mis pensamientos... Estás en cada gota de tinta, en cada gota de sangre que corre por mi cuerpo.

Te escribo camino del cielo, dejando un rastro de versos por si me pierdo volver a encontrar la vereda que lleva a tus ojos.

lunes, 18 de enero de 2016

de tu corazón al mío

De tu corazón al mío hay un bocado de aire,
de aire cargado como tormenta de verano,
de verano se viste mi piel cuando estas cerca,
cerca de ti, lo justo para poder enredarme,
enredar tu pelo y el mío, tu mano con mi mano,
y mano a mano abrir batalla contra la decencia.

De tu corazón al mío hay un camino angosto,
tanto, que por el fui perdiendo las formas,
se fueron cayendo los modales, los pertrechos
y el zurrón donde guardaba las noches frías de tus abrazos lejanos.

viernes, 15 de enero de 2016

De sofocarme

Y resbalé, entre tus labios se escurrieron mis besos, que fueron a desparramarse por todo tu cuerpo sin hacer caso a los consejos.
 
"Todo en exceso es peligroso", me dicen los doctores, pero más peligro corren mis labios de arder si los alejo de todos tus rincones.
 
si desoigo su llamada de auxilio, rogando por sofocar su fuego en cada poro empapado de tu carne y encontrar así alivio.
 
Desatiendo las llamadas de atención, pues solo en el abuso de tus caricias puedo encontrar refugio de este mundo que me parece grande hasta el exceso.
 
cuando pienso que para mí solo querría la tierra mínima para plantar tu cuerpo y el mío, para juntar tu barriga y la mía.

lunes, 11 de enero de 2016

De Pánico

Hay algo que me ronda, algo que se alimenta de mis sentimientos o aparece atraído por ellos. En aquellas noches en que las palabras parecen abrojos y metralla el se siente, me observa como un carroñero que acecha pacientemente...
Hay algo aquí, no dentro de estas cuatro paredes sino fuera de mí, sin poder oírle siento su respiración; soplando, empujando mis actos hacia alguna desgracia.
Hay algo ahí fuera, como una sombra invisible que se burla de todo ángel guardián, que golpea y siembra el pánico tan cerca que estoy a punto de tocarlo...
Hay algo y no se si quiere llevarme, no se si viene a por mí o a venido a quedarse, solo se que me va robando el aire, se está llevando el calor que recorría mis hueso