Observo a la gente a mi alrededor y, sin querer, analizo. Ventaja y contrapunto a partes iguales, saber más de lo que la gente dice, quieras o no, descubrir emociones encubiertas tras un telón...
A menudo la gente revela sus intenciones de forma tan evidente que casi preferirías que te dijeran a la cara.. -Si, lo he hecho por esta razón- Pero eso nunca sucede, lo normal es que no se molesten en ello y hasta se muestren defensivos si creen que ves algo más de lo que quieran mostrar, entonces sientes nostalgia de aquella hermosa ignorancia de la niñez cuando todo era tal y como te decían... Ahh.. en un tiempo hasta creí en los reyes magos!.
Pero al final resultó que los reyes magos eran los padres, que la gente que tiene poder para joderte, te jode, y que hay mucho más en aquello que callamos que en lo que nos atrevemos a pronunciar... Así que supongo que hay poco en mí, porque no paro de escribir, de transcribir radiografías de esta mente preocupada.
Me preocupan las sonrisas, porque a menudo esconden colmillos que acechan silenciosos, esperando a que te confíes y bajes la guardia; me preocupan las expectativas, porque a menudo sirven más para criticar tus fallos que para elogiar tus éxitos; me preocupa ser social, porque con frecuencia acabo lamentando haber vuelto a confiar en las personas, y aún hoy me sigo preguntando si es culpa del medio o del individuo... Y desde luego me preocupan las buenas intenciones... porque definitivamente nunca suelen serlo.
Observo a la gente, personas con los nervios a flor de piel que fingen tenerlo todo bajo control, los labios que tratan de fingir una sonrisa que enmascare la discusión de anoche, verborreas prepotentes que disimulan su necesidad de atención, observo semblantes estoicos ocultando injusticias, veo que hay tantas cosas mal, que a veces me cuesta fingir que lo ignoro...
Si la gente se diera cuenta de que sería todo más sencillo si pudiera hablarse con naturalidad, con tranquilidad y respeto.. quizás muchas cosas cambiaran a mejor, quizás si no hubiera nada que ocultar, no habría que desaprovechar esfuerzos en aparentar...
A veces me quitaría las gafas para ver todo tan difuso como cuando era aquél niño despreocupado...
Pablo León Alcaide
Recopilación de textos narrativos y poesías personales, disfrutad su lectura igual que disfruto yo llevando mis dedos desde su inicio hasta su punto y final.
sábado, 3 de diciembre de 2016
lunes, 21 de noviembre de 2016
De dudas
A veces caigo en un dilema afortunado, una cuestión que me ronda la cabeza, y es que no logro decidirme, ¿Cuál es mayor suerte? si poder amar a alguien en tu vida y darle lo mejor de ti y hacer cuanto este en tu mano por ver crecer y sonreír a esa persona, o si será el sentirte amado de esta forma, sentir cómo la luz que brota de sus ojos es capaz de atravesar muros y puertas para dar de lleno en tus pupilas...
Amar o ser amado, darlo todo o recibirlo todo sin condicionales, sin intereses ni otros menesteres...
Pero entonces ella cruza la habitación, me sonríe, yo le sonrío... y recuerdo que lo mejor que te puede pasar es amar a la persona que te ama, entregarte por completo sin miedo y sin pedir nada a cambio y aún así recibirlo todo...
Tan solo soy un pobre diablo, una hoja de acacia caída entre cerezos... pero soy un diablo que sonríe, una espina que crece, florece y poco a poco deja ver sus frutos... Cada mañana ella sonríe al otro lado de mi cama, aquellos dos perennes árboles que me trajeron a este jardín siguen arrojándome su sombra con cariño, siguen azotando sus ramas cuando descarrilo... y por más que pasen los años, no dejan de ver en mi nudoso tronco el mismo retoño escurridizo. Miro atras con cierta mezcla de tristeza y compasión, todos los errores, todos los tropiezos y algún que otro acierto que han abonado mis pies en este camino enrevesado, como dirían algunos: "pudo haber sido peor"...
Pero aquí estoy, tras muchos esfuerzos soy un hombre graduado, soy un hombre que ha cumplido un gran sueño, y que aún tiene muchos por cumplir; aún con los mismos achaques y quebrantos que hace una década y quizás algunos más que se han unido en estos años, y soy feliz, lo admito, soy muy feliz.
Ahora se que puedo hacer grandes cosas, que hay cosas que importan mucho, y otras que no valen nada, que hay personas imprescindibles y un montón de gente que viene y desaparece. Dicen que querer es poder, que quien quiere avanzar mueve los pies, y quien no, dejará que la marea le arrastre sin ofrecer resistencia... Quizás no podamos hacer todo lo que queremos, pero si podemos querer aquello que hacemos, disfrutar tanto y más lo que hagamos, entregarnos a cada día, a cada hoy, porque no volverá a repetirse...
Así que si a alguien le interesa la opinión de este joven psicólogo, os diré algo: Vivid hoy, soñad con el mañana y dejad de agarrar el pasado como si aún estuviera presente. Vivid acordes a vuestra propia moral, sed honestos con vosotros mismos porque nadie tiene por qué compartir vuestra manera de ver las cosas, nadie tiene por qué soportaros... Nadie excepto vosotros mismos, y no hay nada peor que tener el enemigo en casa.
Sonreid, y si no sabeis que paso dar.. recordad, siempre hacia adelante.
sábado, 5 de noviembre de 2016
De renglones torcidos
A la sombra de un arbol caído tu amor y el mío van tejiendo su nido,
a la luz de dos velas consumidas, tus ojos alumbrando mis pupilas,
acostumbrados a recoger carcajadas en un par de tazas desportilladas.
Te miro, sin más suspiro, por todo te admiro, por una sonrisa.. me deshilo,
para hacerme abrigo, por reunirme contigo y decirle a la vida.. que estoy vivo.
Lleno las paredes de versos y notas, de estrofas y rezos, toneladas de papel
que se acumula en esta habitación, para que sobren palabras y falte hueco,
donde no puedan colarse ni aplausos ni abucheos, ni permisos ni disculpas.
Me miras, tras tu sonrisa conspiras, me acechas cuando estoy en la cocina,
y creyéndote invisible te escondes tras las cortinas, pero brillas amor... brillas
Guardo los jirones de cien destinos truncados, de sueños desgastados
por los estrechos pasillos que en este mundo nos han dibujado,
remiendo mis codos y vuelvo a empujar, vuelvo a abrirme paso
entre el gentío de zarzas que pisan mis pies y amarrna mis brazos.
Nos miramos, susurramos, de vez en cuando también gritamos para recordarnos
que somos personas rodeados de humanos, que mientras se enreden nuestras manos
podrán doblarnos, pero jamás quebrarnos...
Pablo León Alcaide
domingo, 30 de octubre de 2016
de mil dolores
Sentí un dolor inmenso, como si todas las ventanas de mi alma se hicieran añicos, sentí crujir las vigas de mis creencias y cómo toda la realidad se desvanecía como un trozo de papel sobre una pila de brasas al rojo... y más allá, al otro lado del umbral... tus ojos.
Me mirabas como un turista extraviado miraría el techo si entrase por accidente en la capilla sixtina, y yo, incrédulo, contemplaba tu sonrisa, como no se puede mirar otra cosa (pues nada hay tan hermoso en este mundo) y me preguntaba... ¿por qué? Tanta suerte, tanta magia, tanta luz brotando de tus pupilas...
Sentí un dolor inmenso, el dolor más placentero que jamás podría sentir, mi mundo se hizo trizas y tu levantaste jardines, palacios y bosques de muérdago donde perdernos a propósito. Sentí como si enderezasen todos mis huesos quebrados, y allí, a mi lado, curabas con tus besos cada esquina de mi cuerpo...
A veces la vida duele, y nos hace mal, otras sencillamente nos salva... Yo miro los arcones de mi memoria y descubro que me duele cada instante en que ella no estaba aquí, aún cuando no la conocía, porque mi alma ya sabía que la necesitaba... Y me duele cada te quiero que se traba en mis labios y no alcanza sus oídos, me duele el corazón si no siento sus latidos...
Hiciste trizas mi mundo, solo para hacerme ver que vivía en un desierto, pusiste patas arriba mi madriguera, solo para hacerme ver que mi vida no tenia sentido... sin ti.
Gracias.
Pablo León Alcaide
lunes, 24 de octubre de 2016
De rendir cuarteles
En cada uno de mis suspiros se ha rubricado tu nombre, tus manos, sobre mi piel, redactando la rendición de todos mis sentidos, y en cada bastión de este condado de huesos y cuero, alzan el vuelo bandadas de gorriones entonando cantares de gesta por cada uno de tus dedos.
En cada una de mis melladas lanzas se enredan tus cabellos, tu rostro, frente al mío, levantando empalizadas en todos los francos de nuestro nido, y en cada esquina de este reino de metro y medio izamos banderas con los jirones de historias pasadas.
Porque tu, solo tu, me haces sentir vencedor cuando me rindo a tu sonrisa, me haces sentir valiente cuando temo perderte...
...Me haces sentir vivo por haber estado muriendo en todo lo que he vivido hasta encontrarte.
Pablo León Alcaide
En cada una de mis melladas lanzas se enredan tus cabellos, tu rostro, frente al mío, levantando empalizadas en todos los francos de nuestro nido, y en cada esquina de este reino de metro y medio izamos banderas con los jirones de historias pasadas.
Porque tu, solo tu, me haces sentir vencedor cuando me rindo a tu sonrisa, me haces sentir valiente cuando temo perderte...
...Me haces sentir vivo por haber estado muriendo en todo lo que he vivido hasta encontrarte.
Pablo León Alcaide
lunes, 17 de octubre de 2016
de bilidades de la carne
De entre mis atropellados pensamientos, los cuales a la vista está que no respetan apenas un respiro para poder escribir un puñado de líneas, se escapa una idea que ya rondaba por aquí desde hace un tiempo...
¿Por qué los hombres odian a las mujeres? ¿Por qué emergen y se solidifican religiones que ven al sexo femenino como la causa de todos los males?
Por miedo, digo yo, por sentirse vulnerables aún bajo todo el manto de arrogancia y prepotencia que identifica a los "inocentes". Si la mujer es el germen de los pecados del hombre.. ¿No será que facilmente se dejan convencer? ¿ No será que queremos pecar con esa mujer? Dejemos claro una cosa, una mujer que triunfa entre los hombres no es una "puta", y un hombre que haga lo propio no es un conquistador, corremos a insultar a todo aquello que nos atemoriza, nos volvemos violentos ante lo que nos amenaza... ¿Qué ha hecho la mujer? No me considero en absoluto feminista, y mucho menos hembrista, pero se que mi madre me cargó dentro de ella durante 9 meses, y que después se desgarro para traerme al mundo... y doy gracias de que unos años antes sedujera a mi padre... Le debo la vida, igual que hoy se la debo también a la mujer que me acompaña en mi día a día y que hace de mi mundo algo estupendo...
Tienen influencia sobre nosotros, es algo innegable, pero ¿Por qué temerlo? ¿Tan débiles nos sentimos que asumimos que harán todo lo que quieran con nosotros? ¿Tan malas son por recordarnos nuestra naturaleza?
Nacidas de la costilla de Adan.. ¿Por qué tanta sumisión? Hombres que se alejan voluntariamente del cariño de una mujer vienen a decirnos que son el mal, predican con su ejemplo que no pueden obtener una posición siquiera igualitaria a la del hombre... Pero todos hemos salido de una mujer, todos le debemos la vida a alguna... sólo por eso ya se merecen el mejor de los tronos...
La sociedad es un organismo que se automutila, mastica cristales olvidando el dolor de vientre la noche pasada..
Pablo León Alcaide
¿Por qué los hombres odian a las mujeres? ¿Por qué emergen y se solidifican religiones que ven al sexo femenino como la causa de todos los males?
Por miedo, digo yo, por sentirse vulnerables aún bajo todo el manto de arrogancia y prepotencia que identifica a los "inocentes". Si la mujer es el germen de los pecados del hombre.. ¿No será que facilmente se dejan convencer? ¿ No será que queremos pecar con esa mujer? Dejemos claro una cosa, una mujer que triunfa entre los hombres no es una "puta", y un hombre que haga lo propio no es un conquistador, corremos a insultar a todo aquello que nos atemoriza, nos volvemos violentos ante lo que nos amenaza... ¿Qué ha hecho la mujer? No me considero en absoluto feminista, y mucho menos hembrista, pero se que mi madre me cargó dentro de ella durante 9 meses, y que después se desgarro para traerme al mundo... y doy gracias de que unos años antes sedujera a mi padre... Le debo la vida, igual que hoy se la debo también a la mujer que me acompaña en mi día a día y que hace de mi mundo algo estupendo...
Tienen influencia sobre nosotros, es algo innegable, pero ¿Por qué temerlo? ¿Tan débiles nos sentimos que asumimos que harán todo lo que quieran con nosotros? ¿Tan malas son por recordarnos nuestra naturaleza?
Nacidas de la costilla de Adan.. ¿Por qué tanta sumisión? Hombres que se alejan voluntariamente del cariño de una mujer vienen a decirnos que son el mal, predican con su ejemplo que no pueden obtener una posición siquiera igualitaria a la del hombre... Pero todos hemos salido de una mujer, todos le debemos la vida a alguna... sólo por eso ya se merecen el mejor de los tronos...
La sociedad es un organismo que se automutila, mastica cristales olvidando el dolor de vientre la noche pasada..
Pablo León Alcaide
miércoles, 12 de octubre de 2016
De partirse el alma
Me visto despacio, que la prisa ya me sigue el paso,
Abrocho esta camisa que ya lleva demasiados ojales,
Demasiadas ventanas para que entren vendavales,
Me miro al espejo, demasiada barba pero para el caso
Mejor que pinche, que le den a los buenos modales.
En estos días agrestes que no conocen el descanso
Siembro mi piel de espino y puñados de pedregales,
Las aficiones parecen disfrazarse de mero retraso
Y las palabras cada vez más vacías y funcionales.
Todos tienen a la diestra su propia vara de avellano,
pero nadie allana su vereda, nadie endereza sus calles...
Amanece y sigo entero, enteramente hecho de rotos,
Me pregunto cada mañana si la próxima aguja
Vendrá a coser mis retales o a perforarme otro poco.
Apuro el reloj hasta que no me permita más caladas,
Derramo otra línea cargada de mi, repleta de todo
Antes de volver a correr cortinas y abrir ventanas,
De ponerme de cara a las inclemencias partirnos el alma..
Pablo León Alcaide
Abrocho esta camisa que ya lleva demasiados ojales,
Demasiadas ventanas para que entren vendavales,
Me miro al espejo, demasiada barba pero para el caso
Mejor que pinche, que le den a los buenos modales.
En estos días agrestes que no conocen el descanso
Siembro mi piel de espino y puñados de pedregales,
Las aficiones parecen disfrazarse de mero retraso
Y las palabras cada vez más vacías y funcionales.
Todos tienen a la diestra su propia vara de avellano,
pero nadie allana su vereda, nadie endereza sus calles...
Amanece y sigo entero, enteramente hecho de rotos,
Me pregunto cada mañana si la próxima aguja
Vendrá a coser mis retales o a perforarme otro poco.
Apuro el reloj hasta que no me permita más caladas,
Derramo otra línea cargada de mi, repleta de todo
Antes de volver a correr cortinas y abrir ventanas,
De ponerme de cara a las inclemencias partirnos el alma..
Pablo León Alcaide
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