Recopilación de textos narrativos y poesías personales, disfrutad su lectura igual que disfruto yo llevando mis dedos desde su inicio hasta su punto y final.

jueves, 16 de junio de 2016

De amar a una mujer.

No amaré a una única mujer el resto de mi vida, no, durante el resto de mis días amaré a todas y cada una de las que tú seas, lo haré como amo a la que hoy veo ante mí, como lo hice con aquella tú que hubo hace un par de meses... Amaré a todas esas tú que estén por llegar, pues todas habitan el mismo cuerpo y en todas encuentro la razón de amar, la razón de ser...
 
Vas construyendo y reconstruyéndote una y otra vez, revelando todo lo que se esconde dentro de ti y ¿Sabes qué? que siempre encuentro la luz del faro, siempre la canción en tu corazón que eclipsa mis sentidos; por más que te disfraces de otra tu jamás paro de quererte, jamás dejo de soñarte...
 
No amaré a una única mujer pues entonces solo te amaría en parte, solo por un instante como el que se enamora de un retrato, estático, efímero, un reflejo fugaz inmortalizado dentro de un marco muy bien adornado, yo te amaré durante todas las diapositivas, yo te amaré hasta el final de este film, cuando mis pobres sentidos no atiendan ya a ninguna escena, entonces me iré con tu recuerdo...
 
La historia entre dos personas no se cuenta en fotogramas, no hay bocetos de su risa ni trazas de su última locura, la historia es un guion lleno de anotaciones y en constante ampliación, es una película en versión extendida y con los comentarios del director. Nuestra historia no se guarda dentro de un marco, nuestra historia.. es una canción...

domingo, 12 de junio de 2016

De tierra y aire soy

Hijo de nadie, de un padre y una madre
Que para mi son y serán lo más grande,
Hijo de nadie, del mundo afortunado
Por haber venido a nacer a este lado.

 No tengo patria, tampoco una bandera,
En este país nací, y tal vez no en él muera,
Yo soy hijo de nadie, como lo son las aves,
Yo soy fruto de la tierra, pero también del aire.
 
Doy gracias por haber nacido entre algodones
Pero eso no me hará atrancar los portones
Que separan este mundo y el otro, el gris...
Porque gris fue también la tierra de aquí

 Cuando los unos huían para irse lejos
Y los otros veían secarse su triste pellejo
Yo soy hijo de nadie, como lo son las aves,
Orgulloso de mi nido y sin hurgar en el de nadie.
 
Mi sangre, hecha de retales, hecha de gentes,
Que corre por dentro sin saber de continentes,
Que allí donde fluya siempre hallará parientes,
Mi sangre, como todas hasta cuando hierve.
 

martes, 7 de junio de 2016

De mi canto a la rebeldía

De esta voz averiada se escapa un canto a la rebeldía,
de esta lengua sembrada por llagas de impotencia,
canto como el pájaro enjaulado que a veces solo trina
para recordar que no todo es alegre en su melodía,
yo canto como aquél hombre que aún preso decía..
"cierto es que el sol no es el centro de todo, pero gira.."
 
Y en rebeldía te amo, porque dime tu, mi bella historia,
si no hay mayor insurrección que el hecho de amarte
cuando ahí fuera en el mundo todo el mundo se odia,
si no hay mayor protesta para ellos que poder besarte
cada día de mi vida, pues somos tu y yo un alma contradictoria.
 
De estas manos agrietadas se escapan unos versos rebeldes,
de estos dedos encallados de apartar los escombros del mundo,
escribo versos de amor como rosas de maceta que dilatan sus espinos
para recordar que cuanto más te apresan, más razones tienes
para golpear con fuerza los ladrillos que levantan nuestro muro,
y si nos sangran, amor, será porque aún estamos vivos.
 
Y en rebeldía te amo, porque tu belleza en este mundo oscuro
es de por sí un acto de traición para su teatro de vanidades,
cuando todo ahí fuera nada realmente es lo que parece
apareces tu, cristalina como el agua y de pensamiento tan puro
tratando de construir tu mundo a base de sólidas verdades
porque amarte es solo un poco de todo lo que mereces.
 
De este corazón rasgado escapa un himno a las causas justas,
amar con pasión, querer con ternura y abrazar en desmedida,
de este ser, de esta mota de polvo en la inmensidad del universo
brotan palabras escogidas para confesar todo lo que me gusta,
para revelar aquello que disgusta y lo que enturbia mi vida,
desparramo versos, soliloquios enteros para decirte que te quiero.

lunes, 6 de junio de 2016

De caladas y paradas - Parte 3 (Final)

La canción había terminado, Roberto ya no estaba observándola desde la ventana, y ella... Ella estaba empapada en sudor después de haber bailado tanto, no importaba que parte de su vestuario hubiera acabado esparcido por el suelo, el calor era demasiado intenso y ni con el balcón abierto de par en par podía contenerse, pero... ¿Debería tomarse una ducha, o esperar a que su selecto público volviera a asomarse por la ventana?
En parte sobre emocionada y a la vez un poco molesta decidió marcharse al baño. El olor a colonia enturbiada que desprendía su cuerpo le hacía recordar esa intensa fragancia a vainilla de su gel preferido, le encantaba salirse del baño sin terminar de secarse solo para mantener aún un poco más aquella fragancia mientras se paseaba por el dormitorio. Pero ahora sólo quería sumirse bajo el chorro de agua fría y desprenderse del sudor -El también estaba sudando- Pensaba mientras dejaba la toalla sobre el lavabo.. -Tal vez se fue a tomarse una ducha antes de seguir con el espectáculo.

Trataba de justificar aquella brusca interrupción del número de baile, al fin y al cabo ¿Cómo podría resistirse? ¿Cómo podría dejarla en la estacada después de lo que había confesado? Era imposible, pero aún así... Había desaparecido.

Entonces, justo al poner el primer pie en la placa de la ducha cayó en la cuenta de algo... ¡La ventana! El cuarto de baño tenía una ventana que daba a la calle, ¿La habría visto también por aquella ventana? Era complicado, pero tal vez el la había visto tal y como se encontraba ahora, desnuda, con el pelo suelto y dejando caer el agua por su espalda justo antes de comenzar a ducharse... Desde luego ahora parecía una idea tentadora, sugerente, emocionante. Ya había comenzado a enjabonar su cuerpo y la espuma se escurría por cada una de sus curvas cuando el rubor invadió su rostro -La de veces que he acariciado mi piel en soledad- Por un instante la vergüenza se apoderó de ella, pensó que quizás el pensaba algo terrible de ella, o quizás era eso lo que le gustaba de contemplarla... No pudo aguantar más con aquella incertidumbre, así que cortó el grifo de la ducha y tomó la toalla para enrollársela apresuradamente mientras se acercaba a la ventana.


¡Maldición! el no estaba allí, y parecía imposible que pudiera verla desde aquella ventana, todo aquella historia avergonzada había sido para nada, toda la calentura que aún manaba de su piel y ya se había salido de la ducha y empapado la toalla...

-Ding!!
-¡No puede ser! ¡El!

Ni siquiera se planteó que pudiera ser otra persona, salió corriendo por el pasillo y apoyándose en las paredes logró llegar al salón sin tropezar, la ropa aún seguía allí desparramada y en un abrir y cerrar de ojos ella ya estaba en la puerta, abrió por puro impulso y allí estaba él, el maldito Roberto, el artista, y ella, su musa, deseando ser tomada en aquél mismo instante...

-¡Desapareciste sin más!
-¿Y qué esperabas? Con ese baile, tu cuerpo...
-Cállate! estás aquí, al otro lado del abismo, ven y conquista esta piel....

domingo, 5 de junio de 2016

De causa y efecto

Confieso que me gusta creer que somos el resultado de nuestros actos, que aquello que hacemos por decisión propia siempre conlleva unas consecuencias, buenas o malas. Este es un pensamiento que me ayuda a actuar del mejor modo cuando me encuentro en la tesitura de escoger entre tomar una senda u otra, cuando debo pensar antes de hacer algo para no tener que pasar mi futuro pagando por los errores de mi pasado ¿Es esta la sombra que quiero que me persiga? Me gusta creer que, exista o no aquello que llaman Karma, el universo en su basto caos tiende a ser, de algún modo, justo; por lo que a aquellos que se dedican a hacer cosas malas deliberadamente, la vida les deparará un castigo apropiado, y que aquellos que se entregan a los demás y a sí mismo de manera correcta, encontrarán la felicidad a la vuelta de cualquier esquina.

 Y se que no siempre es así, se que a menudo las personas hacen las cosas mal y salen indemnes de sus fechorías, que pueden pasar su vida destrozando la de otros sin que la suya se perturbe en absoluto, o, por el contrario, aquellas personas honradas y correctas que parecen poseer un imán para las desgracias y atraen los problemas... Se que el mundo no es justo, pero necesito creer que en el fondo puede serlo, que todos obtendremos algo de lo que cosechemos...
 
No temo a la muerte, no temo a lo que pueda haber más allá (lo siento, pero en mi interior se que no me espera otra cosa que repartir las piezas de mi cuerpo a los pacientes que las necesiten e incinerar el resto para no ocupar más espacio), ni temo ninguna otra ley que no sea la de los hombres (sobretodo la de los hombres injustos), lo único que temo es vivir siendo esclavo de malas acciones, por eso intentaré sembrar fósforos en la tierra fértil, alumbrar mi vida y la de quienes me rodean para no perderme en esta creciente oscuridad.
Como dijo Tupac Shakur: "No estoy diciendo que vaya a cambiar el mundo, pero garantizo que encenderé la llama en el cerebro que si lo hará".
 Un abrazo a todos.

viernes, 3 de junio de 2016

De las heridas de mi cuerpo


Mi cuerpo, tierra de nadie, campo de batalla,

ha vivido tantas revoluciones dentro de sí

que solo cabría esperar una tregua calmada,

que todos se rindieran en esta guerra civil.


Mi cuerpo, sembrado de trincheras, tiznado de hollín,

ha vivido tantos cambios y tantas las guerras libradas

que ya solo me quedan ecos vacíos en cada polvorín,

que si te acercas un poco podrías oler la tierra quemada.
 

Y caímos en la anarquía, la dulce rebeldía

que por todos y cada uno de mis poros corría

como la liebre de marzo huyendo de la jauría.


Pero tras tantas escaramuzas y tantas reyertas,

tras cada insurrección y cada “alguna-arquía”

más claro vi el camino, más clara la respuesta,

y es que mi ser necesita verse a pie en la autovía


Debo seguir moviéndose, seguir cambiando, no, avanzando,

necesito de la inconformidad como el cambio un renacuajo

que ve menguar su charca atentando contra su existencia.


Mi cuerpo, mi triste cuerpo pero mi feliz trofeo

fruto de tantas guerras libradas contra mi mismo,

miro mi cuerpo y,¿Saben qué es lo que yo veo?

Una mota de polvo que recorre incansable su camino.
 
Mi piel - Curtido campo de batalla
 

jueves, 2 de junio de 2016

De savia caída

Me preguntaste con los ojos aún empapados
-Dime amor ¿Cómo puedo ser razón de tu vida
si solo hace unos años que nos encontramos?-.
 
Yo dejé escapar descaradamente una sonrisa
-Te has confundido, pues si, mis padres me engendraron,
pero es por ti que existo, que no duelen las heridas,
pues volvería a abrazar las zarzas que hasta ti me llevaron-.
 
Me preguntaste por qué ibas a ser tu la elegida,
-Porque solo por ti mi amor -respondí- mis ojos lloraron,
porque solo por ti se hicieron savia caída
y sanaron el tronco donde nuestros nombres fueron grabados.
 
Yo, que te observo como al sol de enero, que acaricia
y no quema la piel, sino que vuelve mis cabellos dorados,
dorados como todos los recuerdos que de ti guardo
y por eso, amor, eres la razón por la que tiene sentido mi vida.
 

Imagen de Mary Tremman