Recopilación de textos narrativos y poesías personales, disfrutad su lectura igual que disfruto yo llevando mis dedos desde su inicio hasta su punto y final.

miércoles, 13 de abril de 2016

De encontrar la luz (en un mundo de sombras)

De tanto caminar por caminos agrestes y accidentados
terminó por caer el velo que mantenía mis ojos vendados,
cayeron las cortinas que custodiaban cada umbral
para descubrirme ahí fuera un mundo de oscuridad,
las sombras tomaron sus asientos considerándolos propios
y con sus murmullos de hilo tenso acordonaban el mundo.
 
Pero entonces el amanecer se presentó con ojos almendrados
y una sonrisa preciosa de la que no me importó ser esclavo,
porque ¿Quién temería ser esclavo de su propia libertad?
ella era mi son de alborada, mi calma y mi dulce tempestad,
y del velo que sesgaba mi mirada al otro lado de mis pupilas
se hizo un vestido corto, tanto que podía encontrar todas sus cosquillas.
 
De tanto vestir de grilletes y cadenas de un suave tono invisible
sucedió que al sentir su piel todas cayeron al suelo para hacerme libre,
como un vestido de raso que se desliza por la piel desnuda,
como un beso que sin saber como termina encontrando su nuca,
y de perder los grilletes sucede que casi me elevo del suelo
como si con oír su voz ya estuviera un poco más cerca del cielo.
 
Vivimos en un mundo oscuro, siniestro y sutilmente calculado
donde todo destello es evaluado y adecuadamente moldeado,
y sin embargo veo escapar chispas celestes de tu forma de pensar,
salpicas mi vida con una luz que no entiende de convencionalidad
y que deforma las tinieblas en forma de sombras chinescas
donde todo lo demás cae en ridículo y absurdo, solo porque tu estas cerca..
 
 
Solo porque cuando tu estás a mi lado nada más importa, no hay tinieblas capaces de encoger este corazón tembloroso, no hay noche que supere al día ni estrella que eclipse esta alegría.

domingo, 10 de abril de 2016

De lo que sucede en mis entrañas

Sucede que cuando mis dedos abrazan el bolígrafo
éste se desliza no sólo por el papel sino también en mi pecho,
se adentra en el cerrojo de mi yo a cada párrafo 
y hace de cada misterio un nuevo verso.

Sucede que la voz de la razón guarda silencio 
cuando la pasión se descuelga hasta mi mano
y balancea mis falanges al ritmo de lo que siento,
al ritmo de este corazón tan desacompasado.

Recorro con la punta de este bolígrafo 
la fisionomía del folio de lado a lado
como el hombre que deshace lo andado
y así conocerse a través de cada paso.

Y a tientas convierto en palabras la maraña de ideas,
Desenredo estrofas en busca de algún significado 
que entre toda esta oscuridad encienda una maldita vela,
que en este mar de versos encuentre el acertado,
aquella piedra rosetta de mis pensamientos olvidados.

jueves, 7 de abril de 2016

De noches sin dormir

De los hilos de mi desmarañada razón
la noche fue construyendo grilletes pesados,
cadenas de hierro para atrapar al sol
y evitar que despunten sus cabellos dorados.
 
De ovillos grises de pensamientos estancados
se fue tejiendo la luna un oscuro mantón,
con borlas hechas de miedo y pies helados
que se escudan de monstruos bajo el edredón.
 
 De las hebras de mechones de tu pelo marrón
yo me hice a oscuras cabos trenzados
para trepar si te escondes tras el balcón,
para bajar si me dejas llevarte al prado.
 
De retales, con los restos de mi sueño ya olvidado
paso la noche de nuevo en vela viendo girar el reloj
esperando a que la noche pase sin pausa de largo
y aunque más larga sean las ojeras de este servidor
mayor es la fuerza que me empuja cada mañana hasta ti
 
así que dime, ¿que más dará este insomnio sin fin?,
si donde hay amor siempre se esconde esperanza
y donde hay noches en vela, hay horas para mirarte a la cara
para contar tus lunares sin que pueda dejar de sonreír.

lunes, 4 de abril de 2016

De seguir el ejemplo (y llegar más lejos)

Si algo he aprendido del personaje Lobezno de los X-Men es que lo importante en la vida no es cuantas veces te golpeen ni cuantas logren herirte, sino la capacidad que uno tenga para recuperarse, para regenerarse con mayor conocimiento pues, no hay mayor maestro que el error, no hay mejor manera que viviendo o cuanto menos contemplando con tus propios ojos cómo la vida puede arrojarnos piedras y palos y de qué manera debemos esquivarlos o encajarlos.
Los superhéroes poseen habilidades extraordinarias, aptitudes fuera de lo común y por eso les envidiamos, volar, telekinesis, regeneración instantánea... habilidades que por lo general se manifiestan desde el nacimiento de estos individuos, ese es el camino fácil de los héroes. Las personas que deben tomar la vía difícil, las personas reales, si son astutos aprenden a hacerse invisibles ante las miradas envidiosas y afiladas, se recuperan de cualquier piedra que le arrojen las manos anónimas o familiares, vuelan... vuelan por encima de envidias, celos o competiciones absurdas. Por eso pienso que la libertad no es tanto la capacidad de hacer muchas cosas, sino de poder hacerlas sin que nadie critique, infravalore o envenene cada una de tus acciones. 

Supongo que por eso uno de mis héroes de cómic favorito siempre fue Batman, porque todo lo que sabe, cada una de sus habilidades, son fruto del entrenamiento, de la experiencia y de las múltiples caídas por azoteas y callejones; amparado eso sí por el poderoso caballero don dinero, pues en esta sociedad, y cada vez más, tu talento, tu habilidad y tus conocimientos se verán siempre limitados por el dinero que poseas o por lo que las personas piensen que pueden obtener de ti, como decía un dicho, "tanto tienes, tanto vales". El señor Bruce Wayne salvaba la oscura ciudad de Gotham una y otra vez gracias a sus caros artilugios, a sus múltiples vehículos y trajes que difícilmente habría podido obtener un chico del extrarradio; sin embargo, no puedo dejar de admirar la idea que siempre he extraído del hombre murciélago: Haz tanto como puedas, si tienes una virtud (heredada o genuina), aprovéchala, hazlo lo mejor que puedas y cuando no puedas mas, pregúntate si es aún el momento de rendirse. Como dijo el difunto Bob Marley: "La gente que está tratando de hacer este mundo peor no toman ni un día libre, ¿Cómo podría tomarlo yo? Hay que iluminar la oscuridad".

A menudo pienso que deberíamos vivir la vida como auténticos héroes, como si tuviéramos (y es que lo tenemos) el poder de cambiar el mundo y la responsabilidad para hacerlo lo mejor posible. Los héroes de los cómics y las novelas no se quedaban en casa pensando en lo difícil que sería el camino o las adversidades que encontrarían. El pequeño Frodo Bolsón recibió el anillo de poder, como herencia y carga por parte de su tío Bilbo y, aún sabiendo que sería perseguido, hostigado y conducido a la oscuridad más absoluta no se quedó en su jardín fumando y aprovechando los pocos días de luz que le podrían quedar a esa tierra; Luke Skywalker no decidió esconderse en las arenas de Tatooine mientras el imperio subyugaba a toda la galaxia. Tal vez suene altivo, pero.. ¿Cómo iba uno a quedarse sentado en casa entonces sin hacer nada? ¿Cómo no buscar el poder que guardamos dentro y desarrollarlo tanto como nos sea posible y hacer que nuestro paso por este mundo no sea tan irrisorio y efímero como el trazo de la serpiente que se desliza entre las dunas del desierto?.


No, amigos, rendirse no es una opción, y tampoco lo es conformarse, no cuando sabemos que podemos hacer mucho más, no cuando nos han hecho crecer a la sombra de tantos héroes y heroínas, no cuando es ya algo indiscutible que somos capaces de curar nuestras propias enfermedades con el potencial increíble que guarda nuestro cerebro, no cuando a diario los hay que convierten su don en malicia y en una corriente oscura que envenena y corrompe el mundo. Merece la pena descubrir hasta donde somos capaces de llegar, solo para sorprendernos a nosotros mismos de lo equivocados que estábamos...


Por último, en esta entrada de nombres y apellidos, de referentes y ejemplos, no puedo irme sin parafrasear a Tupac Amaru Shakur (2pac) : "No estoy diciendo que voy a cambiar el mundo, pero garantizo que encenderé la llama del cerebro que si lo hará".

viernes, 1 de abril de 2016

De fieras sueltas

Éramos dos en aquella habitación, pero sentía como si hubiéramos abarcado todo el espacio, los muebles crujían con nuestra sola respiración y el aire... el aire era tan denso y cálido que yo mismo habría jurado que todo el amazonas se había colado por la ventana empujando violentamente su cuerpo contra el mío. El somier sonaba a jungla y la ropa, que nos mordía y nos quemaba como una marabunta, terminaba por volar lejos de las fieras, una bandada de pájaros de algodón y lino que huían en silencio. Podía sentir como su mirada arañaba mi piel y, al mismo tiempo, lamía mis heridas para que el dolor no nos hiciera parar, ¿Parar? Los tambores más tribales y primitivos retumbaban entre aquellas cuatro paredes sin que nada pudiera acallarlos.

La noche estaba despejada pero ellos la habían cerrado entre sus cuerpos, las estrellas se mezclaban con sus lunares y la luna, la argéntea luna fue a recostarse entre dos ceros claros tan majestuosos y místicos como las siete colinas de Roma. La noche yacía confusa, a veces río y a veces fuego que cauterizaba unos labios heridos por la continua embestida de torrentes y de olas furiosas.

Éramos dos pero la habitación se nos quedó pequeña y el balcón se hizo sumidero de palabras y delirios, fuga entre macetas de un amor incapaz de contenerse entre los tiestos y jarrones. Y una flor, testigo de tempestades, nutría sus raíces con el halo cálido que brotaba de cada suspiro. Las luces curiosas y el parpadeo de los ojos descarados vestían la ventana como manto de luciérnagas entrometidas que acudían a las llamas de nuestro escorzos de yesca y rastrojo.
El ir y venir de las miradas dio paso a una persecución atropellada por todos los rincones de la casa, jugábamos al ratón y al gato sin tener muy claro quien acechaba a quien, tan solo la intuición de que en aquella frenética cacería todos saldríamos ganando.

Abrimos la veda a nuestra piel y como un safari explícito y atrevido la lluvia de destellos y flashes se apresuraban a querer robar una esencia que nadie fuera de esta despeinada jauría podría sino anhelar en la distancia. Luego todo se hizo brusco silencio, la quietud que precede a la tormenta y así es que la tempestad irrumpió abrupta y súbitamente, las fieras rugieron y el colchón calló para dar paso a una plácida tregua de voces exhaustas y olor a tierra mojada.

domingo, 27 de marzo de 2016

De perder la razón

      Oigo su voz, ¿la oigo? si, pero empiezo a creer que simplemente es una parte de mí, una parte que lo ocupa todo, su voz histriónica no me deja escuchar nada más, ni siquiera en mis pensamientos más profundos y personales encuentro algún refugio a este murmullo que me desgarra por dentro.
Es un susurro afilado y oxidado como viejos anzuelos que se agarran a mis entrañas y hacen jirones de cualquier atisbo de lucidez, se clava dentro de mí, pero nunca lo suficiente como para acabar conmigo. Me quiere vivo pero no de una sola pieza, voy perdiendo la razón y por más que golpeo mi cabeza contra la pared no consigo sino despertar un rato más tarde, tirado en el suelo y en compañía de una jaqueca venida a más.
Mi madre me observa preocupada, conozco esa expresión en su mirada, piensa que es culpa de los videojuegos y del móvil, ¿En serio mamá? Solo tengo nueve años, apenas si he empezado a utilizar el teléfono, y no quiero creer que en tan poco tiempo esa máquina haya destrozado mi cordura de esta manera. ¿Acaso no pasan años los famosos consumiendo drogas sin que éstas los consuman por dentro? . Ojalá y todo fuera más sencillo, el cura con el que me confesé hace un año para mi comunión decía que esa era la voz del diablo queriendo apartarme de Dios, pero por alguna razón me cuesta pensar que, si existe, haya decidido perder el tiempo con un niño como yo, no soy nadie, solo un desgraciado.
Apenas si consigo escribir en una línea recta cuando esa carcajada brota dentro de mí una vez mas, y escribir es lo único que me queda, mis padres creen que es culpa de los juegos, mis profesores se limitan a decir que tengo problemas de atención, ¡Atención! jajaja, como si no deseara poder prestar atención plena a cualquier otra cosa que no fuera su voz, su maldita voz... Viene de dentro, pero es como si a cada golpe de sílaba arrojaran cascotes a mi espalda, como si cada fonema fuera una palada de arena que me entierra un poco más, llevándose el poco aire que mis pulmones son ya capaces de recoger.
Oigo entre sus chillidos el tintineo de las gotas de lluvia al caer sobre los coches, millones de gotas que componen un ligero estruendo justo antes de silenciarse una a una contra el asfalto, los vehículos o las hojas de los naranjos que pueblan mi calle, me asomo a la ventana y suspiro, ojalá dejara de llover aquí dentro... Entonces su voz se torna ligera y agradable, como si reposara entre las mullidas sábanas de mi abuela, aparta los escombros de mis entrañas y susurra...
-Es la hora cariño, liberemos tus pensamientos y sal ahí fuera a buscarte.

¿Acaso todo hasta ahora no ha sido más que un mal sueño? ¿Acaso el sueño comienza ahora?

viernes, 25 de marzo de 2016

De espacios

Despacio y con suavidad voy vistiéndote de versos,
tu me desvistes y dejas caer la camisa al suelo
como una brisa de verano que alza mis cabellos
y los hace desfilar alrededor de tu cuerpo.
 
De rimas y estrofas acompasadas adorno tus oídos
mientras el desacompasado tambor de mis latidos
va llamando a filas al clamor de tus suspiros,
y así termina la razón por rendirse ante los sentidos.
 
De susurros, de elogios y prendas innecesarias
va agolpándose el rincón de la habitación,
se han atrincherado al oír llegar nuestras arias
que sin orden ni protocolo se escapan desde el colchón.
 
De miradas, de tus ojos clavados en los míos
como arpones arrojados en mitad de la tormenta,
como puntos de sutura entre tu alma y la mía,
Mis pupilas se derriten sin remedio, se hacen ríos
donde tu voz de plata se hace dueña y navega.
 
De eternos prados colmados de lunares,
de sus caminos y veredas me hago peregrino,
dibujo el mapa de todos tus lugares
y romperlo un día más o fingir que lo he perdido,
solo para volver a pintarlo haciéndome el despistado.
 
Desnuda, expuesta y vulnerable descansa,
mi alma, por supuesto, cuando me siento en casa,
cuando me rodean tus brazos y se que estoy a salvo,
cuando te acercas a mi oído y me susurras..
"Me haces feliz, y solo tu sabes cómo lograrlo".